Entrevista a Luis Herrera-Portugal acerca la situación de las peluquerías tras su apertura

5/06/2020

Los pelos largos y las canas no salvan a las peluquerías: un mes después el 20% ha cerrado

  • Se cumple un mes de la reapertura de los centros de belleza y la patronal sector calcula que la facturación caerá un 30% en los próximos meses

Las canas han desparecido en los últimos 30 días y las melenas vuelven a lucir como antes del confinamiento. La gente ha vuelto a las peluquerías, pero nada es igual: la limitación del aforo o las medidas de seguridad hacen que ni los centros funcionen a pleno rendimiento ni el cliente se sienta tan a gusto. Este jueves se cumple justo un mes de la reapertura del sector, que fue la avanzadilla de la desescalada. En contra de los que se pudiera pensar a priori las peluquerías hacen un balance negativo. “Ha ido fatal”, asegura rotundo Luis Herrera-Portugal, presidente de Conepe, la mayor organización empresarial del sector de la imagen personal que cuenta con 1.800 asociados.

Pregunta: ¿Por qué el balance de este mes es tan negativo?

Respuesta: Hay un cúmulo de cosas. Yo sé que había muchas expectativas porque la gente llevaba tiempo sin poder ir a la peluquería. Pero hemos tenido que aplicar un protocolo, la atención individualizada, una inversión en las medidas de prevención, todavía hay restricción de personal… El resultado es una facturación pobre, con mucho miedo por parte del cliente y del trabajador. Hay mucha tirantez y desconfianza.

P: Pero la gente tenía muchas ganas de ir a la peluquería, ¿no han notado un boom de clientes?

R: Sí había ganas. Las primeras semanas se produjo un incremento rebote porque llevábamos mucho tiempo confinados. Vinieron casi por obligación. Pero si tienes un salón en el que caben cuatro personas, solo podías atender con cita previa a una, por ejemplo. Si sumamos la poca afluencia a la merma de ingresos y beneficios, el resultado no es halagüeño. Nuestro gastos se han incrementado, pero las ventas no.

P: Y debido a ese incremento de gastos, ¿han subido los precios?

R. No. En un corte de pelo de caballero que cuesta 15 euros, ahora tenemos unos gastos extras de 5 euros en su protección: mamparas, mascarillas gel… Yo no le voy a cobrar 20 euros, porque entonces el cliente no vuelve. Es un panorama complejo, desde fuera se ve con otro prisma. No es agradable la situación que estamos viviendo.

P: Y una vez se estabilice la situación, ¿qué panorama prevén?

R: Cuando volvamos a la normalidad creo nuestra facturación caerá un 30%. En condiciones normales la gente venía una vez al mes, pero ahora la situación económica es difícil, no está para mantener el consumo.

P: ¿Qué reclama el sector para salir de la crisis?

R: Un forma de incentivar el consumo es reducir el IVA del 21% al 10%, como los restaurantes. Así quizá podríamos amortiguar el golpe. Ten en cuenta que cuando se subió al 21% ya asumimos nosotros el gasto y tampoco se le incrementó el precio al cliente.

P: ¿Cuántas peluquerías se han quedado por el camino y no han vuelto a abrir?

R: Entre un 15% y un 20% han entregado las llaves y no han levantado la persiana. Ha habido muchos gastos fijos. El dueño del local quería cobrar su alquiler, como mucho permitía un aplazamiento. A eso hay que sumar los gastos fijos de luz o agua.

Entrevista a Luis Herrera-Portugal, presidente de Conepe, que engloba a 1.800 centros de belleza.